Las instalaciones solares térmicas se dividen en dos tipos: según utilicen o no una bomba para hacer circular el agua, funcionan por circulación natural o forzada. Veamos las diferencias y características de cada sistema.

Si estás leyendo este artículo, probablemente ya sabes qué es una instalación solar térmica. Es una de las tecnologías más ventajosas de las que disponen hoy los hogares italianos para reducir su dependencia de los combustibles fósiles, ahorrar considerablemente en sus facturas y disminuir las emisiones de CO2.

En este artículo analizamos en detalle las características de los sistemas de circulación natural y de circulación forzada. Son sistemas muy diferentes: cada uno tiene sus propias ventajas y ofrece su mejor rendimiento en distintos contextos de uso.

Estos son los temas que encontrarás en este artículo:

¿Cómo funciona una instalación solar térmica?

Una instalación solar térmica combina distintos componentes para captar la energía térmica de la radiación solar y transferirla al agua sanitaria o al agua destinada a la calefacción. Así permite producir agua caliente con energía solar gratuita, mejorar la eficiencia de la vivienda y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.

La producción de agua caliente se consigue mediante uno o varios paneles solares, también llamados colectores, que transforman la energía del sol en calor, y un depósito o acumulador solar que almacena el agua caliente para utilizarla más adelante.

Según se utilice o no una bomba de circulación del agua, existen dos tipos: instalaciones solares térmicas de circulación natural y de circulación forzada. Veamos sus diferencias y características.

¿Qué diferencia hay entre circulación natural y circulación forzada?

La principal diferencia está en cómo circula el fluido calentado por la instalación. En el primer sistema, la circulación se produce de forma natural, mediante las leyes de la física. En el segundo interviene un dispositivo adicional que funciona con electricidad: la bomba de circulación.

  • En un sistema de circulación natural, el fluido circula por la diferencia de densidad entre el fluido frío y el caliente. Al calentarse, se expande, disminuye su densidad y asciende hacia la parte superior del colector, donde está el depósito, o hacia la salida del agua en los sistemas con acumulación integrada. También existen sistemas como el innovador EGO, todo en uno, en los que el agua sanitaria atraviesa el panel simplemente por la presión de la red de agua.
  • En una instalación de circulación forzada, el movimiento del agua lo garantiza una bomba de circulación que se activa cuando el colector alcanza la temperatura establecida para el depósito. Estos sistemas también incorporan una centralita de regulación cuya función principal es gestionar la bomba.
Instalación solar térmica de circulación natural

¿Cómo funciona una instalación solar de circulación natural?

La circulación se denomina «natural» porque no necesita una bomba de circulación. Estos sistemas funcionan gracias a la gravedad, que hace que el fluido calentado ascienda hacia la parte superior del colector, o, como en el sistema solar térmico EGO, simplemente mediante la presión de la red de agua.

La gama de circulación natural de Pleion incluye sistemas de alto rendimiento, todo en uno, destinados exclusivamente a calentar agua sanitaria, con una capacidad limitada a 300 litros. No utilizan un fluido caloportador independiente: el agua se calienta directamente dentro del colector.

Instalación solar térmica de circulación forzada

¿Cómo funciona una instalación solar de circulación forzada?

Mientras que un sistema de circulación natural puede consistir en un único elemento, todo en uno, que actúa como colector y depósito, en un sistema de circulación forzada el colector se integra en una instalación solar con un depósito separado y una bomba de circulación.

El colector, plano o de tubos de vacío, está conectado a un circuito primario que contiene un fluido caloportador con propiedades anticongelantes, normalmente una mezcla de agua y glicol. Una vez calentado, el fluido transporta el calor captado al acumulador, donde se almacena el agua caliente sanitaria.

La instalación también incorpora una centralita que activa la bomba de circulación cuando el fluido del colector está más caliente que el agua del depósito.

¿Qué sistema elegir?

Después de analizar cómo funcionan ambos sistemas, veamos las ventajas de la circulación natural y de la circulación forzada.

Ventajas de la circulación natural

Los sistemas de circulación natural resultan especialmente ventajosos en verano y en zonas con elevada radiación solar. Al no disponer de un depósito dentro de la vivienda, protegido de la intemperie y de las bajadas de temperatura nocturnas, no son adecuados para climas fríos, para apoyar la calefacción o para grandes necesidades de agua caliente sanitaria.

Frente a otros sistemas, los de circulación natural tienen un coste menor, ocupan menos espacio y ofrecen un buen rendimiento, especialmente en climas suaves. Sus principales ventajas son:

  • Mantenimiento reducido;
  • Costes reducidos de instalación y mantenimiento;
  • Poco espacio ocupado: toda la instalación está en el tejado y no necesita un cuarto técnico interior para el acumulador;
  • Sin consumo de energía, salvo que las condiciones del lugar requieran una resistencia eléctrica de protección contra heladas.

La gama de circulación natural de Pleion también incluye FreeGO, un sistema portátil, todo en uno, que se conecta a un grifo normal para proporcionar agua caliente donde se necesite, de viaje o en el jardín de casa.

Ventajas de la circulación forzada

De los dos sistemas, el de circulación forzada es el más versátil. Uno o varios colectores planos o de tubos de vacío con una mezcla de agua y glicol que protege frente a las heladas, junto con un acumulador solar situado en un lugar protegido, permiten obtener un buen rendimiento en cualquier condición climática y utilizar la instalación como apoyo a la calefacción.

Aunque su complejidad y su coste son mayores, las ventajas son claras:

  • Mayor eficiencia térmica;
  • Mayor versatilidad;
  • Posibilidad de apoyar la calefacción o calentar el agua de una piscina.

Entre los inconvenientes están la necesidad de un cuarto técnico interior para el acumulador, la bomba de circulación y otros componentes, como el vaso de expansión solar, y de alimentación eléctrica para la bomba y la centralita. No obstante, la electricidad consumida es muy pequeña frente a la energía renovable obtenida del sol.

La tecnología adecuada para cada persona, con Pleion

Como muestra este artículo, ningún sistema es mejor que el otro en todos los casos. Cada uno ofrece distintas prestaciones y se adapta mejor a determinados usos.

Para identificar la instalación más adecuada, valora los costes, las necesidades y los usos previstos: solo agua caliente sanitaria o también calefacción. También hay que tener en cuenta las características estructurales de la vivienda y el clima de la zona.

Para una valoración más precisa, contacta con uno de nuestros distribuidores o centros de asistencia autorizados. Un experto te ayudará a elegir la instalación solar térmica más adecuada. Confía en la experiencia, los conocimientos y la capacidad de producción de una empresa que ha reinventado la energía solar térmica en Italia.

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